Cómo trasplantar suculentas correctamente

Si este tipo de plantas es de tu interés, deberías saber que el proceso para trasplantarlas es sencillo a simple vista, pero tiene una serie de pautas muy necesarias para un correcto trasplante, ya que las suculentas son plantas con un crecimiento rápido y que nos permiten reproducirlas fácilmente.
Es importante saber que tanto a las suculentas como a los cactus les sienta bien un cambio de macetero a uno más grande cada dos o tres años. Esto les ayuda a crecer mejor y tener una correcta renovación del sustrato (aunque estas plantas suelen vivir en suelos pobres).

FORMAS DE TRANSPLANTAR SUCULENTAS
Lo primero que hay que tener en cuenta para trasplantar suculentas es su sistema radicular de raíces, que, a la vez que os facilita el trasplante al tener las raíces enmarañadas, también habrá que tener un cuidado especial a la hora de reproducir plantas nuevas.
Otra cosa a tener en cuenta es evitar trasplantarlas en la época invernal, para evitar que la humedad y el frío puedan pudrirlas, por lo que se recomienda hacerlo en primavera o verano, su época de crecimiento.
Ahora, veamos cómo podemos hacerlo:

  1. TRASPLANTAR SUCULENTAS DE UNA MACETA A OTRA
    Ya hemos adelantado que se recomienda hacerlo cada dos o tres años. Para cuándo, deberíamos fijarnos en si la planta asoma raíces por los agujeros de drenaje del macetero o si la planta comienza a ocupar la mayoría de la maceta, en este caso le falta espacio.
    Debemos traspasarla a una maceta más grande, pero no hay que pasarse en el tamaño, ya que si le sobra a la planta demasiado espacio acumulará más humedad, cosa que no es para nada recomendable para este tipo de plantas.
    Algo en lo que también debemos fijarnos es en el tipo de maceta que escogemos, puesto que las de plástico, por ejemplo, acumulan más humedad que las macetas de barro, que serían perfectas para las suculentas.
    Una vez tengamos el recipiente necesario debemos llenar el fondo de piedras lo bastante grandes para que no atasquen los agujeros de drenaje. Encima de estas, echamos el sustrato especial para cactus y suculentas. Se recomienda añadirle también abono de lenta liberación justo debajo de la suculenta, que plantaremos como cualquier otra, cubriendo sus raíces con sustrato dejando ver la planta saliendo del borde de la maceta.
  2. TRASPLANTE DE NUEVAS SUCULENTAS
    Normalmente, vemos brotar de la planta hijuelos, plantitas igual a la planta madre genéticamente. Estas plantitas, que pueden nacer en los tallos o en las hojas de las suculentas, nos proporcionan una manera de poder crear otra planta madre a través de ellas. Además, pueden ser perjudiciales para la planta madre si crecen demasiado.
    Para evitarlo, debemos esperar a que crezcan lo suficiente para trasplantarlas en solitario. Se trata de un proceso un tanto más complicado, pues tenemos que desenredar las raíces con mucho cuidado. Si queremos hacerlo correctamente, debemos sacar la suculenta de la maceta y limpiarle la tierra para ver bien las raíces y desenredarlas. Si crecen en las hojas de la planta tendremos que poner fungicida en las partes en las que la planta haya sufrido.
    Una vez hayamos separado los hijuelos de la planta madre esperaremos unos días a que sanen las posibles heridas en las raíces. Seguidamente, las plantaremos en un recipiente con sustrato específico que habremos preparado durante la recuperación de la planta con gran cantidad de nutrientes y agua para que tenga un buen suelo al principio de su nueva vida para recibir su primer riego.
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